TPV y punto de venta

El TPV no se compra. Se escribe para tu local.

Un mesón no cobra igual que una pastelería, ni un pub igual que un teleclub. Yo no te vendo una caja con un programa dentro: escribo el software y lo adapto a cómo trabajáis vosotros.

Lo que suele pasar antes de llamarme

El camarero canta la comanda en la barra y la cocina se entera a medias. El ticket sale bien pero el stock no cuadra. Cada cierre de caja se va media hora. Y cuando algo falla un viernes por la noche, hay un 902 y un número de incidencia.

Eso no se arregla cambiando de TPV, porque el siguiente estará hecho para otro local. Se arregla adaptando el programa a tu forma de trabajar.

Qué hace un TPV mío

Comandas desde el móvil

El camarero toma el pedido en la mesa, con su teléfono. Se acabaron los viajes a la barra y los papeles que nadie entiende.

Panel de cocina (KDS)

La comanda aparece al instante en una pantalla en cocina, con el tiempo que lleva esperando cada mesa. Sin papel y sin impresora.

Sigue cobrando sin internet

Si se cae la línea, el TPV no se para: guarda las ventas y las sincroniza solo cuando vuelve. Un sábado a las nueve eso vale mucho.

Venta por peso

Báscula conectada al TPV para obradores, pastelerías y tiendas de alimentación. Se pesa, se cobra y se imprime sin teclear nada.

Verifactu al día

Cada ticket se registra como manda la norma, con su QR. Lo configuro yo y funciona solo: tú no tienes que aprenderte nada.

Caja y turnos

Apertura y cierre de caja, arqueo, informes por turno y extracto para la gestoría. Sin cuadrar nada a mano al cerrar.

Cuánto cuesta

Todos los precios, IVA no incluido. El servidor va incluido: no tienes que contratar alojamiento por tu cuenta ni preocuparte de copias.

Básico

40 € /mes

o 440 € al año

Barra, mostrador y locales pequeños.

Cobro rápido
Caja, turnos y arqueo
Verifactu configurado
Funciona sin internet
Servidor y copias
Soporte por teléfono

El más pedido

Business

55 € /mes

o 605 € al año

Bares y cafeterías con mesas.

Todo lo del Básico
Mesas y salones
Comandas desde el móvil
Impresión de comandas
División de cuentas
Reservas de mesa

Premium

95 € /mes

o 1.045 € al año

Mesones y restaurantes con cocina.

Todo lo del Business
Panel de cocina (KDS)
Tiempos por mesa en pantalla
Avisos de plato listo
Varias pantallas por cocina
Carta con QR
Pedidos para llevar y a domicilio

A medida

Hablamos

presupuesto cerrado

Cuando no cabes en un plan.

Venta por peso con báscula
Integración con tu ERP
Varios puntos de venta
Pantallas y flujos propios
Desarrollo específico

Oferta de alta

Te ahorras hasta 545 € el primer año

Puesta en marcha gratis

Valorada en 300 €, o 450 € en el Premium con cocina: instalación, tu carta configurada y formación al personal de sala y de cocina. Con el compromiso de quedarte doce meses.

Un mes gratis cada año

Si pagas el año de una vez, pagas once meses y tienes doce. Y así todos los años, no solo el primero.

La puesta en marcha gratis es solo para altas nuevas. Si te das de baja y vuelves más adelante, se paga completa.

Extras para el Básico y el Business: carta con QR para que el cliente la vea en su móvil, 12 €/mes. Pedidos para llevar y a domicilio, 12 €/mes. Reservas de mesa en el Básico, 12 €/mes. En el Premium van todos incluidos.

El hardware (pantalla, impresora, cajón, báscula, pantalla de cocina) va aparte: te lo consigo yo o lo pones tú si ya lo tienes. No te obligo a comprarme una máquina para usar mi programa.

Plan Premium funcionando ahora mismo

En el Mesón La Vaguada las comandas viajan del móvil al panel de cocina de 21 pulgadas. Dicen que ahorran la mitad del tiempo, y la impresora de comandas que compraron sigue sin estrenar.

Ver todos los casos →

Gescomanda

Es mi sistema de comandas y reservas para bares y restaurantes, integrado con el hardware del TPV. Permite tomar pedidos desde cualquier punto del local, gestionar recogidas y encargos para llevar, y reservar mesa con antelación.

Va incluido a partir del plan Business.

Y cuando algo falla

El programa lo escribo yo. Así que si algo no encaja con vuestra forma de trabajar, no hay que pedirlo a fábrica ni esperar a la siguiente versión: lo cambio y punto. Y un viernes a las siete de la tarde no te vas a encontrar un centro de atención al cliente. Me vas a encontrar a mí.

¿Hablamos de tu local?

Cuéntame cómo cobráis ahora y qué os hace perder tiempo. Te digo qué plan te encaja, sin compromiso.

Cuéntame tu caso